


Presupuesto 2027: mantener un hogar con gas envasado costará más de 7 millones al año

El Proyecto de Presupuesto 2027 incorpora una definición que resulta importante para analizar la política provincial de subsidio al Gas Licuado de Petróleo (GLP). Por un lado, reconoce que en una provincia con las condiciones climáticas de Tierra del Fuego resulta indispensable continuar asistiendo a las familias que todavía no tienen acceso efectivo al gas natural por red.
Al mismo tiempo, sostiene expresamente que debe avanzarse en una estrategia destinada a reducir progresivamente la dependencia estructural del GLP, facilitando el acceso al gas natural mediante conexiones domiciliarias, obras intradomiciliarias, adquisición de los elementos necesarios y distintas herramientas de financiamiento.
Por eso, el debate legislativo del Presupuesto 2027 debería poder responder dos preguntas relativamente sencillas: cuánto costará sostener durante el año a los hogares que continúan dependiendo del GLP y cuánto se destinará efectivamente a reducir esa cantidad de beneficiarios.
» Cifras astronómicas
La evolución de los últimos años permite entender por qué el tema adquiere importancia dentro de un presupuesto que vuelve a presentar restricciones financieras importantes y que brinda escasas certezas sobre el desarrollo futuro de la provincia y sus principales necesidades.
En 2022, cuando el padrón se encontraba todavía alrededor de los 8.000 usuarios, el Gobierno estimaba que el subsidio al gas envasado demandaría aproximadamente $3.500 millones durante el año. Para 2024, la Cuenta de Inversión informó un gasto de $32.246 millones, mientras que el Informe de Gestión 2025 del propio Gobierno ubicó el esfuerzo destinado al GLP durante ese año en unos $40.000 millones, con 5.977 usuarios activos al cierre del período.
Para 2026 los datos disponibles muestran que el costo continúa siendo considerable: en mayo el sistema alcanzaba a más de 5.500 familias. Cabe recordar que durante todo el año, el Gobierno hizo ingentes intentos para dividir el “esfuerzo”, que en definitiva se convirtieron en podas de coparticipación encubiertas.
La cronología debe leerse con cierta cautela. El dato de 2022 corresponde a una estimación realizada durante el ejercicio, el de 2024 surge de la Cuenta de Inversión y el de 2025 del Informe de Gestión provincial, por lo que no se trata de cifras presupuestarias estrictamente homogéneas. Sin embargo, permiten observar con bastante claridad una tendencia: el padrón disminuyó durante los últimos años, pero esa reducción no alcanzó para compensar el fuerte aumento del costo del GLP.
En 2024, además, el subsidio tuvo una magnitud especialmente significativa. Los $32.246 millones ejecutados representaron un monto cercano al total de los gastos de capital de la Administración Pública Provincial durante ese ejercicio, que alcanzaron aproximadamente $34.937 millones.
Ese mismo año, el programa Llegó el Gas registró una ejecución de $396 millones. La comparación no significa que todo el gasto en GLP pudiera haberse eliminado y destinado a obras, ni que Llegó el Gas reúna toda la inversión provincial vinculada con redes y conexiones. Sí permite advertir la diferencia de escala entre los recursos necesarios para sostener anualmente el sistema y uno de los principales instrumentos específicamente orientados a reducir esa dependencia.
Los datos de beneficiarios ayudan a completar esa mirada. En febrero de 2024 el Gobierno informaba 6.547 hogares alcanzados por el régimen, mientras que el Informe de Gestión 2025 registra 5.977 usuarios activos al cierre de ese año. Con los aproximadamente $40.000 millones informados para 2025, el costo fiscal promedio resultante rondaría los $7 millones anuales por usuario. Se trata nuevamente de una referencia y no de un gasto uniforme por vivienda, pero permite dimensionar cuánto representa para el Estado mantener un hogar dentro del esquema durante un año.
Ese número es importante porque cambia la forma de mirar las inversiones en conexiones. Cuando una familia continúa dentro del padrón, el Estado no enfrenta un gasto por única vez: vuelve a financiar su consumo al año siguiente y queda además expuesto a la evolución del precio del producto y de sus costos de abastecimiento. En cambio, una conexión domiciliaria exige una inversión inicial considerable, pero puede eliminar posteriormente gran parte de ese gasto recurrente.
Es justamente esa diferencia la que debería ocupar un lugar central en el análisis del Presupuesto 2027 que se lleve adelante en la Legislatura provincial.





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