Córdoba retomó la conducción de ATE y denunció una “persecución política”

El titular provincial del gremio volvió a la actividad pública en Río Grande. Mientras aguarda que la condena por estafa quede firme, ratificó su inocencia, defendió su representatividad: “Y no cometí ningún error”.
Provinciales02 de septiembre de 2026

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El secretario general de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) de Tierra del Fuego, Carlos Córdoba, reasumió públicamente sus funciones al frente de la organización. Tras su reciente condena judicial por el delito de estafa y su breve paso por prisión, el dirigente consideró que el proceso en su contra “fue una persecución política” y afirmó que mantendrá su cargo mientras la sentencia no se encuentre firme.

En el marco de un acto concretado en Río Grande junto al secretario general nacional de ATE, Rodolfo Aguiar, e integrantes de la comisión directiva, delegados y congresales, Córdoba remarcó que el propósito del encuentro fue generar un “espacio de contacto con los trabajadores y permitir que pudieran plantear sus inquietudes”.

Al fundamentar su retorno a la conducción gremial, el dirigente remarcó: “Si bien nunca dejé de serlo porque todavía la condena no está firme, sí tenía que estar donde me corresponde, donde los compañeros me eligieron y dar todo lo que pueda hacer, de ayudar, de acompañar y estar en los lugares que realmente necesiten cada uno de los trabajadores”.

Asimismo, abordó el impacto de las acciones judiciales libradas en su contra. Reconoció que permaneció casi tres meses detenido y calificó ese período como “una experiencia particularmente difícil”. No obstante, mantuvo firme su postura de inocencia: “Nunca cometí un delito” y volvió a reivindicar su inocencia, al asegurar que “fueron momentos no gratos, estar yo adentro casi tres meses. Hubo una condena que no pasó nunca por mi cabeza”.

En esa misma línea, diferenció las acciones punibles de su situación personal: “Si uno en este tiempo lo pensaba decir, si uno te hizo una macana, está bueno que lo metan en cana y estés preso. Pero yo no había cometido ningún tipo de error”.

Respecto al origen de la causa que lo salpica, argumentó que su imputación responde al rol institucional que ocupaba al momento de los hechos y a la contención dada a otros implicados: “He estado acompañando a los que tuvieron esa desgracia de quererle a esta persona, y que, desgraciadamente, como secretario general, estoy involucrado y tendré que hacerme cargo” aunque se desmarcó de forma contundente acerca de su responsabilidad individual: “La verdad, yo no toqué nada, soy inocente totalmente”.

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