


La verdad sobre Jorge Colazo que el gobernador Melella decidió ocultar
Por: Paulino Rossi
Contador Pública Nacional
Ex Contador General de Municipio de Río Grande
Ex Secretario de Finanzas de Municipio de Río Grande
El gobernador Gustavo Melella eligió hablar de Jorge Colazo. Eligió mal. En el audio de un video que circula por redes sociales, publicado más arriba, se lo escucha intentando trazar un paralelismo entre la recientemente aprobada Ley de Goteo y la gestión del ex gobernador como si fueran dos versiones de un mismo problema.
Es falso. Peor aún: es deliberadamente falso. Y conviene decirlo con todas las letras. O Melella miente, o cada día se vuelve más torpe en sus apreciaciones, o -lo que es peor- cree que los fueguinos somos estúpidos.
Lo digo con la autoridad que le cabe a quien estuvo “adentro”. Y, sobre todo, lo digo con la autoridad de quien fue compañero de trabajo del propio gobernador en aquella gestión municipal.
Por aquellos años yo era contador general del Municipio de Río Grande y Gustavo Melella se desempeñaba en el área social del mismo Ejecutivo. Jorge Colazo era el gobernador de la provincia -cuatro años antes había sido intendente de esta misma ciudad- y conducía desde la Casa de Gobierno la política que Melella hoy distorsiona.
Compartíamos pasillos, reuniones, expedientes y presupuestos en el mismo Municipio. Lo que el gobernador hoy describe en el video que acompaña estas líneas, lo vivió desde adentro junto a mí. Por eso no puede alegar desconocimiento: cada palabra de su video se contradice con lo que él mismo presenció en aquellos años. La memoria política se construye con expediente, no con relato. Y el expediente no se discute, se lee.
El goteo no fue un castigo: fue una promesa cumplida. Colazo no inventó el problema del goteo, por el contrario, inventó la solución. Cuatro años antes de llegar a la Casa de Gobierno había sido intendente de Río Grande y desde ese cargo sufrió en carne propia la angustia de los retrasos en la coparticipación.
Por eso se comprometió en su campaña para la gobernación a instaurar el goteo diario de recursos desde el primer día. Y lo hizo. Apenas asumió como gobernador, los recursos comenzaron a girarse día por día y el Ministerio de Economía publicaba la información para que cualquier intendente, concejal, contador o ciudadano de la provincia pudiera ejercer el contralor.
Hubo un detalle que conviene grabar a fuego: en la época de mayor tensión política de la historia de Tierra del Fuego, con la provincia partida al medio, los recursos seguían ingresando todos los días. El conflicto político no se trasladó nunca a la caja de los municipios. Esa fue la marca de Colazo. Esa es exactamente la marca contraria a lo que hoy se intenta instalar como ley.
» El juicio político: lo que dice la verdad
Melella sugiere, con la misma elegancia de un volante de campaña, que Colazo fue destituido por algo similar a lo que hoy se le cuestiona al Ejecutivo provincial. Es otra mentira. La destitución de Jorge Colazo en el juicio político tuvo dos causales perfectamente identificadas en el expediente: la no aprobación de la cuenta de inversión y la retención indebida de fondos al Municipio de Río Grande, derivada de la ejecución de un convenio de asistencia financiera firmado por la Nación con la Provincia, del cual una parte fue derivada al Municipio y se devolvía en cuotas descontadas de la coparticipación.
El entonces secretario provincial de Hacienda, Roberto Daniels, envió al Municipio una Carta Documento manuscrita en la que se invocaba una cláusula del convenio para exigir la devolución del saldo total en una sola cuota. El monto actualizado de aquel convenio equivale, hoy, a un mes completo de coparticipación de Río Grande. Esa retención fue revocada judicialmente y los fondos fueron devueltos íntegramente al Municipio.
La diferencia con el presente es brutal: a Colazo lo destituyeron por retener fondos del Municipio una sola vez. Hoy lo que se pretende es transformar la retención en política de Estado, votada y permanente. Y todo esto el gobernador no lo escuchó de un asesor: lo vivió, como yo, desde adentro del Municipio de Río Grande.
» La consecuencia que Melella no cuenta
Hay un capítulo de aquella historia que el gobernador no se animaría a transitar: lo que ocurrió después de la retención indebida. Cuando el Municipio detectó la maniobra del Ejecutivo provincial, no se quedó esperando.
Por el contrario, ejecutó fiscalmente al Estado provincial por impuestos adeudados durante muchos años, embargó y cobró compulsivamente un importe similar al que se había retenido y luego devuelto. Es decir: el Estado provincial le pagó dos veces el mismo monto.
Ese ingreso extraordinario no terminó en gasto corriente ni en propaganda. Terminó en un Fondo Anticíclico -tan distinto a las prácticas de hoy- que llegó a tener el equivalente a más de una nominal salarial municipal completa ahorrada para épocas de crisis. Y, como si fuera poco, ese mismo cobro permitió financiar la obra de infraestructura más grande de la historia municipal: el Muro Costanero, que hasta el día de hoy es emblema de Río Grande.
Si Melella quería un paralelismo, lo tiene. Pero al revés del que él construyó: Colazo prometió el goteo diario y lo cumplió; el actual gobierno provincial necesitó una ley para hacer cumplir lo que debería ser su obligación natural.
Colazo publicaba los giros en el Ministerio de Economía para que se pudieran controlar; hoy el goteo se sancionó porque la confianza en la administración provincial se evaporó. Jorge Colazo fue destituido por una retención indebida revocada por la Justicia; hoy se pretende blanquear la retención discrecional como modelo permanente. El goteo diario dejó un Muro Costanero y un fondo de ahorro municipal; el balance actual habla por sí solo.
Una última cosa, gobernador. Quien gobierna no puede mentir sobre la historia de su provincia para tapar el presente que administra. Y mucho menos puede hacerlo cuando trabajó codo a codo con los protagonistas de los hechos que ahora distorsiona. Usted estuvo en aquel municipio, gobernador. Conmigo. En la misma gestión. Sabe perfectamente que lo que dijo en ese video es falso. La política seria se construye con memoria honesta, no con paralelismos truchos.
Quienes formamos parte de aquella gestión -los contadores, los empleados, los vecinos de Río Grande que vieron levantarse el Muro Costanero- no vamos a permitir que se reescriba la historia para justificar lo que hoy no se puede defender.
Porque el problema, gobernador, no es la Ley de Goteo Diario. El problema es que, sin ley, ya no se confía en que los fondos lleguen. Y eso no es culpa de Jorge Colazo. Eso es responsabilidad exclusivamente suya.






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