
Desde el gremio docente aseguran que el gobernador Gustavo Melella les prometió reunirse a mediados de enero. “A una semana de iniciar las clases, el silencio del gobierno es inaceptable”, reprocharon.
Desde 2022 a la fecha, el gobernador firmó sendos convenios, pero todo quedó en la nada. Más allá de anuncios rimbombantes, la realidad indica que a Tierra del Fuego no llegó un solo dólar que apuntale tanta expectativa.
Política02 de febrero de 2026
La gestión de Gustavo Melella se ha caracterizado por los anuncios grandilocuentes. En más de una oportunidad, y con diversos proyectos, el gobernador fueguino dio a conocer el pronto inicio de obras que nunca se concretaron.
Uno de los casos más significativos es el del tan mentado parque eólico. Necesario en el territorio fueguino para consolidar la matriz energética de la provincia y pensando en el abastecimiento de la demanda instalada, el proyecto fue anunciado al menos 4 veces desde que Melella gobierna Tierra del Fuego.
Pero más allá de los anuncios, las gacetillas de prensa grandilocuentes y los aduladores de turno disfrazados de comunicadores, lo cierto es que no hubo avances concretos. Ni un solo dólar llegó a la provincia para que se inicien las obras.
Y la puñalada final a tanta mentira disfrazada de prosperidad la asestó en los últimos días el Asian Infrastructure Investment Bank, entidad financiera que iba a aportar 65 millones de dólares, pero como Tierra del Fuego por su situación financiera no cumple los requisitos para acreditar las garantías soberanas que debe emitir el gobierno nacional, el préstamo se frenó.
» Anuncios, solo anuncios
En abril de 2022, el mandatario fueguino anunciaba un acuerdo con la empresa estadounidense MMEX Resources Corp para desarrollar un proyecto de hidrógeno verde en Río Grande. Ese plan contemplaba la instalación de un parque eólico de hasta 160 MW para alimentar una planta de electrólisis, que además podía abastecer la demanda de amplios sectores productivos del norte de la provincia.
“Creemos firmemente en la potencialidad de nuevos sectores dinámicos en la promoción del cambio estructural que necesita la provincia para su desarrollo”, resaltaba Melella por aquel entonces.
Incluso, el gobernador se animaba a lanzar números acerca de las inversiones que esa empresa iba a realizar en materia de desarrollo energético en la provincia: “Estamos muy entusiasmados porque se podrían desarrollar proyectos con un potencial de inversión por u$s 30.000 millones y exportaciones por u$s 3.000 millones”. Todo quedó en la nada.
En octubre de 2022, Gustavo Melella daba a conocer una inversión de 220 millones de dólares para la transición energética, destacada por la Cooperativa Eléctrica de Río Grande. La obra contemplaba un parque eólico de gran escala, que se iba a concretar con recursos propios y con aporte de organismos multilaterales de crédito.
Incluso en aquel momento, el titular de la Cooperativa Eléctrica, Santiago Barrientos, aseguraba que el anuncio de Melella “nos permitirá trabajar en la transición hacia las energías renovables y minimizar el impacto en cuanto a nuestras emisiones de carbono vinculadas a la producción energética”.
La delicada situación financiera de la provincia fue determinante para que ese proyecto no prospere. El rechazo del aporte internacional se debió, entre otras cuestiones, a la caída en la calificación crediticia, de acuerdo a la información que Moody’s -una de las tres grandes agencias de calificación de riesgo del mundo- dio a conocer en los últimos días.
En septiembre de 2024, el mandatario fueguino rubricaba un acuerdo presentado con bombos y platillos. En medio de anuncios rimbombantes, Melella firmaba un acuerdo con la multinacional CWP Global para avanzar en el desarrollo de proyectos de energías renovables, apalancadas en la tecnología eólica.
El proyecto incluía, entre otras mejoras, la construcción de sendas plantas de generación de energía eólica, así como toda la infraestructura de apoyo, según lo expresado por la propia empresa. Nunca más se habló del tema.
En junio de 2025, tras un acuerdo con Tierra del Fuego Energía Química (TDFEyQ), Melella hacía público que revivía el ‘convenio chino’, impulsado por la gestión de Fabiana Ríos y que, hasta el momento, solo había significado más dolores de cabeza que soluciones para la provincia.
La primera etapa del reflotado proyecto contemplaba la instalación de dos generadores de turbina eólica y la puesta en marcha de una central termoeléctrica, con una inversión inicial de 100 millones de dólares.
“El proyecto se frenó años atrás por decisiones políticas que no pensaron en el desarrollo de la provincia”, recodaba Melella y anticipaba que “esto nos permite volver a apostar por la industrialización de nuestros recursos”.
A pesar de la trascendencia que buscó darle el gobierno provincial al anuncio, considerando la novedad un “hecho saliente para el desarrollo productivo” de Tierra del Fuego, lo cierto es que la novedad se apagó rápidamente y hasta el momento no se sabe si TDFEyQ giró recursos a la provincia y si tienen pensado en breve dar inicio a algún tipo de obra en suelo fueguino.
Pero el caso más insólito de todos se dio apenas un mes después. En julio del año pasado, Melella participaba en el anuncio del comienzo de la etapa final de construcción del que se denominaría el "parque eólico más austral del mundo".
Ese proyecto, ubicado en el yacimiento Cullen, fue impulsado por un consorcio privado (TotalEnergies, Wintershall Dea y PAE) e incluía la instalación de dos aerogeneradores de 86 metros de altura.
Lo vergonzoso del caso es que Melella aprovechó una visita a Cullen para presentar como un logro de su gestión, un proyecto desarrollado enteramente por empresas privadas, con aporte de capitales privados, sin intervención alguna del Estado provincial.



Desde el gremio docente aseguran que el gobernador Gustavo Melella les prometió reunirse a mediados de enero. “A una semana de iniciar las clases, el silencio del gobierno es inaceptable”, reprocharon.

El senador libertario precisó que la intervención nacional se debe a “irregularidades graves” no solucionadas por la administración provincial. Además, aclaró que el sindicalista Juan Avellaneda, “no es el interventor designado”.

El gobernador consideró que la quita de coparticipación para financiar el subsidio de gas envasado, “no hace volcar a un municipio”. Sobre las críticas recibidas desde Ushuaia dijo que “hasta hace poco éramos los mejores y ahora somos los peores”.

Mediante un comunicado, los dirigentes libertarios de Tierra del Fuego criticaron la postura adoptada por el gobernador. “Un puerto en ruinas no es política, es peligro”, enfatizaron.

