


Lechman criticó el “letargo” de Melella y pidió “reparación histórica” para la provincia

El legislador provincial Jorge Lechman, integrante del bloque Somos Fueguinos, trazó un amplio diagnóstico sobre el presente de Tierra del Fuego. Crisis industrial, pérdida de puestos de trabajo, caída del consumo, responsabilidades políticas, Ley 19.640, relación con Nación, reforma constitucional, Presupuesto 2027 y el escenario electoral fueron algunos de los temas abordados.
En Costo Político por Radio Provincia, Lechman comenzó describiendo la impresión que le produjo recorrer Río Grande, ciudad a la que aseguró visitar desde hace alrededor de tres décadas: “Veo una Río Grande apagada. Triste. Con la gente con la cara larga en la calle. Con muy poco tránsito, con muchos locales cerrados. La verdad que es preocupante”.
El parlamentario comparó el escenario actual con las crisis fabriles que atravesó la ciudad durante la década de 1980, aunque marcó una diferencia sustancial: en aquel momento Río Grande tenía alrededor de 30 o 35 mil habitantes, mientras que actualmente estima que supera los 150 mil. Para Lechman, esa dimensión poblacional hace que cualquier retroceso industrial tenga consecuencias sociales y económicas considerablemente mayores.
“Creo que el futuro no es venturoso y es muy preocupante”, señaló, para inmediatamente plantear que la situación actual reconoce responsabilidades acumuladas y no puede explicarse únicamente por las políticas implementadas por el Gobierno nacional desde 2023. En ese sentido, cuestionó al Gobierno provincial por no haber anticipado lo que podía ocurrir con el régimen industrial y recordó particularmente lo sucedido con el sector textil.
“La prueba de fuego la dieron allá por el 2022, cuando se sentencia de muerte primero a las textiles y había que ser muy torpe para pensar que no iban a venir por el resto. Y han venido por el resto”, afirmó.
También recordó que, en aquel momento, existió “una comitiva más que importante de aplaudidores cuando (el ex ministro nacional de Industria, Matías) Kulfas sentenció de muerte a las textiles”, por lo que consideró que existen “muchos responsables que han hecho oído sordo y que han mirado para otro lado”.
» El efecto dominó
Lechman puso especial énfasis en que el deterioro industrial de Río Grande no afecta exclusivamente a quienes pierden sus empleos dentro de las fábricas: “Río Grande, que es el motor de la provincia, el motor industrial de la provincia, cuando se cae, deja de haber circulante. No es solamente las cientos de familias que pierden el empleo, sino todo lo que esas cientos de familias generan”, explicó.
Según planteó, buena parte de ese movimiento económico llegaba también durante los fines de semana a Tolhuin, por lo que la retracción del consumo riograndense termina repercutiendo directamente en la ciudad mediterránea.
Incluso Ushuaia, pese a contar con la actividad turística como uno de sus principales motores económicos, comenzó a sentir las consecuencias. Lechman mencionó particularmente la situación de los empleados públicos y habló de “sueldos paupérrimos” que dificultan cualquier posibilidad de crecimiento.
Para ejemplificarlo, señaló que fuera de los períodos con mayor presencia turística pueden observarse locales, confiterías y restaurantes prácticamente vacíos sobre la avenida San Martín: “Eso es síntoma de que la gente no puede gastar. Es sencillo. ¿Quién puede gastar 100 mil pesos en una cena de dos personas o tres personas cuando cobra con suerte un millón ochocientos? Es casi imposible”.
» Pensar en irse
Uno de los momentos más fuertes de la entrevista estuvo relacionado con el cambio que Lechman observa en una provincia que históricamente recibió a miles de argentinos provenientes de distintos lugares del país.
“Tierra del Fuego ha sido el refugio de cientos de miles de argentinos que no encontraban esa posibilidad de tener un sueño, de formar una familia y brindarle un futuro”, recordó y, sin embargo, aseguró que muchas de aquellas personas que llegaron buscando oportunidades hoy comienzan a plantearse la posibilidad de marcharse.
“Toda esa gente que llegó con un sueño y una valija vacía a Tierra del Fuego, porque acá nadie vino millonario, hoy está pensando en que se tiene que ir. Dejando años de sacrificio, años de arraigo y quizás también hasta partiendo familias”, expresó.
Lechman relató que durante su recorrida por Río Grande junto al legislador Raúl von der Thusen mantuvieron reuniones con numerosos vecinos y encontraron una preocupación recurrente: “Padres que ven que los hijos se están yendo, hijos que ven que los padres se están yendo. El daño emocional que le estamos generando a las familias de Tierra del Fuego es irreparable”.
» Papá Nación
Al analizar las responsabilidades políticas acumuladas durante las últimas décadas, Lechman consideró que los diferentes gobiernos fueguinos no lograron anticiparse a las crisis y depositaron demasiadas expectativas en la asistencia del Estado nacional.
“Diferentes gobernantes de la provincia de Tierra del Fuego nunca se han anticipado a las crisis. Siempre han pensado que Papá Nación iba a ser el salvador”, afirmó y, según su análisis, “el escenario cambió”, Tierra del Fuego quedó expuesta ante un Gobierno nacional con una mirada diferente sobre la relación con las provincias.
Lechman rechazó además la idea instalada durante años respecto de que Tierra del Fuego representa un costo para el país: “Siempre se ha instalado que Tierra del Fuego es un gasto, y yo sostengo que Tierra del Fuego es una inversión”, remarcó y entre las razones mencionó el poblamiento del territorio, la posibilidad que la provincia brindó a miles de argentinos para desarrollarse, su ubicación geopolítica y la cercanía con la Antártida.
» Reparación histórica
En ese marco, introdujo uno de los planteos más significativos de la entrevista: la necesidad de impulsar en el Congreso de la Nación una reparación histórica para Tierra del Fuego: “¿Por qué ningún gobierno de la provincia de Tierra del Fuego, ninguno de nuestros representantes, tanto en la Cámara Alta como en la Cámara Baja, han presentado un proyecto de ley solicitando la reparación histórica que Tierra del Fuego se merece?”.
Lechman sostuvo que la Ley 19.640 posibilitó la radicación industrial y el crecimiento poblacional, pero no produjo paralelamente toda la infraestructura que requería ese proceso. En ese sentido, dijo que “creo yo que es hora de que le digamos a la Nación: ‘Che, nos deben esto’” y, además, vinculó esa discusión con el reconocimiento de los límites internos de Tierra del Fuego como provincia archipelágica al manifestar que “tenemos un montón de recursos que hoy los maneja la Nación, por no estar reconocidos esos límites, que, si fuesen nuestros, tendríamos una realidad totalmente diferente”.
» Lo mismo, desde el ‘83
Lechman consideró que la mirada crítica sobre el régimen fueguino atraviesa gobiernos nacionales de diferentes signos políticos: “Todos los ministros de Economía desde el año 83, desde octubre del 83 a la fecha, nos han visto como un gasto”. Según el legislador, desde el regreso de la democracia los distintos ministros de Economía realizaron recortes sobre la Ley 19.640 y sus beneficios. A ello sumó otro problema: el cierre del cupo para nuevas radicaciones industriales.
“Hoy es imposible invertir en Tierra del Fuego si no entrás de la mano de los que tienen asegurado el cupo”, advirtió y consideró que Tierra del Fuego tampoco logró comunicar adecuadamente al resto del país el papel que cumplió como territorio receptor de argentinos provenientes de provincias que no podían ofrecerles oportunidades.
“Acá nadie vino porque le gusta el viento o porque le gusta el paso Garibaldi o el Monte Olivia. Acá la gente vino en busca de futuro, en busca de realizar sueños”, expresó y sintetizó su crítica hacia la histórica relación con Nación con una frase contundente: “Hemos estado siempre a merced de la decisión de un ministro de Economía nacional de turno, que cuando las cuentas no dan, las cierran con Tierra del Fuego”.
» El letargo de Melella
Cuando la entrevista ingresó en el escenario político provincial, Lechman diferenció el funcionamiento de la Legislatura de su evaluación sobre el Ejecutivo. Aseguró respetar a la totalidad de los bloques legislativos y consideró que, pese a las diferencias ideológicas, existe voluntad de trabajar sobre los problemas provinciales.
Su diagnóstico sobre el Gobierno fue considerablemente más crítico: “Veo un letargo en el Gobierno provincial, veo una quietud y hasta una falta de responsabilidad para con la situación que están viviendo los ciudadanos de Tierra del Fuego”.
Lechman aclaró que su posición no responde a una animosidad personal contra la gestión o contra Gustavo Melella, pero sostuvo que el Ejecutivo concentró esfuerzos en cuestiones que finalmente no prosperaron y no logró modificar sus prioridades frente a la crisis.
Como ejemplo, volvió a mencionar el intento de reforma de la Constitución provincial. Para Lechman, aquella iniciativa no estaba relacionada con las necesidades urgentes de la población.
“La reforma de la Constitución de la provincia no le iba a dar ningún tipo de beneficio a los ciudadanos de Tierra del Fuego”, aseguró y añadió: “No estamos como estamos porque la Constitución lo prohíbe. Estamos como estamos por la incapacidad de llevar adelante el destino de los fueguinos. No hay otra excusa”.
» Sus aspiraciones
La entrevista también ingresó de lleno en el escenario electoral que comienza a configurarse hacia 2027. Consultado sobre sus aspiraciones, Lechman no eludió la respuesta.
“Yo no voy a negar que me encantaría ser gobernador de la provincia”, reconoció, aunque, sin embargo, inmediatamente condicionó cualquier candidatura a la voluntad de la sociedad: “Para que yo pueda ser gobernador de la provincia le tiene que encantar a la gente también que yo pueda llevar adelante eso”.
Lechman cuestionó la lógica de los entendimientos exclusivamente dirigenciales y afirmó que los acuerdos políticos realizados sin participación social resultan insuficientes.
“Los acuerdos de cúpula solamente no alcanzan. Porque la provincia de Tierra del Fuego necesita seriedad. Y los acuerdos en puertas cerradas no generan seriedad. El acuerdo con la sociedad genera seriedad”, expresó.
Frente a las conversaciones políticas que comienzan a girar alrededor de posibles alianzas y acuerdos electorales, Lechman marcó otra diferencia: “Yo en lo particular y en lo personal no hablaría de unidad, yo hablaría de un proyecto”, sostuvo.
Para el legislador, el objetivo no debe ser reunir dirigentes alrededor de candidaturas sino establecer previamente un horizonte para Tierra del Fuego. Así, afirmó que “hay que ir detrás de un proyecto y no detrás de la unidad de dos personas o tres personas que puedan decidir ir para algún lugar” y agregó: “Acá lo que hay que generar es un proyecto para que la provincia salga adelante”.
Lechman aseguró que desde hace tiempo trabajan con equipos técnicos, aunque destacó que una parte central de ese proceso consiste en escuchar a los vecinos: “Acá a Tierra del Fuego no la va a salvar el Mesías. Tierra del Fuego se va a salvar si la ciudadanía está dispuesta a salvarse”.





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